Fideicomiso para cuidar páramos

El sistema financiero ecuatoriano concibe herramientas amparadas en normativas legales que se podrían convertir en oportunidades para diversificar inversiones. El fideicomiso es uno de los instrumentos que posibilita el acceso a financiamiento más estructurado y genera impacto directo en la economía del país. Además, evidencia evolución y se ha convertido en punto esencial en la administración patrimonial moderna.

Tungurahua tiene uno de los ejemplos de fideicomiso y tiene relación con el Fondo de Páramos y Lucha contra la Pobreza, considerado único en su estilo a nivel nacional. Fue creado el cuatro de junio del 2008, al amparo de la Ley de Mercado de Valores. 

El fideicomiso surge como una de las aspiraciones viables para emprender acciones contra la pobreza y generar alternativas sociales y productivas; y, surge en el corazón de los movimientos indígenas con el amparo del Nuevo Modelo de Gestión que se sostiene en los parlamentos Agua, Gente y Trabajo, impulsados por el prefecto Fernando Naranjo (+), autoridad que maduró la participación ciudadana.

Contrato de fideicomiso

La aspiración se concreta con la firma del contrato de fideicomiso mercantil entre el Consejo Provincial de Tungurahua y otros; y, la Corporación Financiera Nacional (fiduciaria) que determina la finalidad de financiar programas y/o planes de manejo de páramos para la conservación, protección, preservación y recuperación de los páramos para mejoramiento en cantidad y calidad el agua en las fuentes hídricas de las cuencas de los ríos Ambato, Pastaza; así como, cuencas y microcuencas de Tungurahua.

El contrato identifica a las instituciones que decidieron aportar anualmente al fideicomiso mercantil del Fondo de Páramos y Lucha contra la Pobreza; y, tomando en consideración la cláusula de las disposiciones económicas, las entidades tienen la responsabilidad de aportar: Gobierno Provincial, 300 mil dólares; Emapa, 100 mil dólares; Celec EP, 100 mil dólares, Empresa Eléctrica, 50 mil dólares y Movimientos Indígenas, 10 mil dólares.

Distribución del patrimonio 

El secretario técnico del Fideicomiso del Fondo de Páramos, Juan José Carrillo, explica que las disposiciones económicas señalan que “el 40 por ciento de los aportes entregados al patrimonio autónomo y la totalidad de los rendimientos financieros que produzca el fideicomiso serán destinados al cofinanciamiento de planes y programas”.

Mientras que, el 60 por ciento de los aportes que reciba el patrimonio autónomo será exclusivamente para la capitalización. Al respecto, el secretario técnico informó que hasta febrero del presente año se registra patrimonio neto cerca de 6 millones de dólares; y, explicó que se analizan los instrumentos financieros que permitan seguir creciendo en los rendimientos económicos que permitan sumar los recursos al 40 por ciento para el cofinanciamiento de los planes y programas.

“Los fideicomisos son herramienta financiera, aunque poco comprendida fuera de círculos especializados. En términos simples, permiten que una persona o institución entregue bienes o recursos a un tercero para que los administre con propósito específico y en beneficio de alguien más”, explica el presidente del Colegio de Economistas de Tungurahua, Marcelo Mejía Chávez.

Y añade, “en entorno donde la confianza es escasa, los fideicomisos no solo mueven recursos: ayudan a construir credibilidad, condición indispensable para crecer. El conocimiento de herramientas como estas permitiría desarrollo sólido y mayores oportunidades”. (I)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *