Un ejemplar de oso andino, especie emblemática de los Andes y considerada indicador de la salud de los ecosistemas, fue registrado por una cámara trampa instalada en el caserío Poatug, parroquia Sucre, como parte del proyecto de investigación desarrollado bajo el Permiso N.° 006-2025-RVS-FAU-OTAM-MAATE.
El hallazgo constituye uno de los resultados más relevantes del trabajo conjunto entre el Gobierno Autónomo Descentralizado Parroquial Rural Sucre, el Ministerio de Ambiente y Energía (antes MAATE) y el Fondo de Páramos de Tungurahua y Lucha contra la Pobreza para identificar y fortalecer los valores de conservación del territorio.
“Con la curiosidad que caracteriza a esta emblemática especie, el oso andino se acercó lentamente a la cámara, la inspeccionó, la olfateó y, como si quisiera decirnos que ese bosque es su hogar, terminó retirándole. Lejos de ser una pérdida, este hecho representa uno de los registros más valiosos del proyecto. Nos recuerda que nuestros páramos y bosques aún albergan vida silvestre, que el oso andino sigue caminando libre por Los Llanganates, y que conservar estos ecosistemas es una responsabilidad que compartimos todos”, relata Darwin Núñez, herpetólogo e integrante del equipo de investigación del GAD Parroquial de Sucre.
Los técnicos responsables del proyecto señalaron que cada fotografía y cada registro obtenido mediante cámaras trampa aporta información fundamental para conocer la distribución de la fauna, evaluar el estado de conservación de los ecosistemas y diseñar estrategias que permitan proteger el patrimonio natural de la parroquia Sucre
La investigación forma parte del esfuerzo interinstitucional orientado a generar información científica que fortalezca la gestión ambiental del territorio y promueva decisiones basadas en evidencia para la conservación de la biodiversidad.
La investigación forma parte del esfuerzo interinstitucional y técnicos que procedieron a ubicar cámaras trampas con la autorización respectiva; el afán es generar información científica.
La presencia del oso andino representa recordatorio de la estrecha relación entre la conservación de la fauna y la protección de los páramos, principales reguladores del agua que abastece a miles de familias. Proteger su hábitat significa preservar las fuentes hídricas, los bosques altoandinos y el legado natural que las actuales generaciones tienen la responsabilidad de conservar para el futuro.
La instalación de las cámaras trampas contó con el apoyo de los profesionales del Fondo de Páramos de Tungurahua, Nancy Moreno y Daniel Espín; y, el trabajo interinstitucional también permitió la publicación de la línea base de la parroquia Sucre, el documento contiene detalles sobre el estado de conservación, diversidad de aves y flora, especies de bosque andino y páramo; y, mamíferos.
“La guía fue elaborada gracias al trabajo en conjunto entre el Ministerio de Ambiente y Energía, GAD Parroquial de Sucre y el Fondo de Páramos y Lucha contra la Pobreza de Tungurahua; y, busca informar, sensibilizar y educar sobre la importancia de la diversidad biológica”, señala la autoridad parroquial, Byron Andagana. (I)