La Jornada de Intercambio de Experiencias GIZ Ecuador-Inabio (Instituto Nacional de Biodiversidad)-Instituto Humboldt realizado en Bogotá, Colombia contó con el delegado del Fondo de Páramos de Tungurahua y Lucha contra la Pobreza (FMPLPT), Daniel Espín Silva, profesional de Gestión y Monitoreo Ambiental.
Los expertos tuvieron la oportunidad de intercambiar enfoques metodológicos, herramientas, normativas aprendizajes sobre la gestión integral de ecosistemas de alta montaña entre Colombia y Ecuador durante los días 29 y 30 de septiembre 2026.
El encuentro de los expertos permitió conocer el trabajo que realiza el Instituto Alexander von Humboldt en Colombia; así como, su estructura y alcance de sus actividades. A decir de Daniel Espín, la entidad está vinculada al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible; e investiga la biodiversidasd y sus relaciones con el bienestar humano.
Dijo que, uno de los aspectos que fortalece el accionar del instituto es el escudo normativo: Ley 1930 de Páramos (2018). Marco legal que establece claramente las prohibiciones expresas y actividades permitidas.
El Instituto Humboldt moviliza datos, conocimiento y narrativas para la transición hacia la sostenibilidad; y, se caracteriza por su ecosistema financiero que está conformado por el presupuesto de la Nación, Sistema General de Regalías, Fondo Nacional Ambiental (Fonam); cooperación internacional, municipios y sector privado.
El profesional de Gestión y Monitoreo Ambiental del FMPLPT explicó los detalles del encuentro internacional en el marco de la sesión de planificación del Fondo de Páramos de Tungurahua. Y, recordó que en Colombia se aplican varias herramientas de gestión territorial y una que causó mayor interés es el modelo TICCA (Territorios de vida) que consiste en el reconocimiento mundial de los espacios custodiados por los pueblos originarios con una relación ancestral con la naturaleza; pues, el objetivo es fortalecer la gobernanza comunitaria frente a las amenazas externas.
El intercambio de experiencias dejó logros: Consolidación de la visión integral de la conservación andina compartida; impulso directo y transferencia de conocimientos a los procesos de gobernanza comunitaria; creación de espacios de diálogo, aporte y conexión de iniciativas transfronterizas; acciones concretas para la apropiación social del conocimiento (producción y circulación de información); y, fomento de la zonificación ambiental participativa (compromisos bianuales de empresas y entes locales).
Daniel Espín Silva recordó que los próximos pasos es la creación de redes de intercambio de actividades para identificar actores territoriales y gestionar financiamiento conjunto. (I)
Daniel Espín Silva, profesional de Gestión y Monitoreo Ambiental del Fondo de Páramos de Tungurahua comparte los conocimientos adquiridos en el encuentro de expertos en Colombia.